DERMATOCOSMÉTICA. POST 1. Mini guía de cómo no liarla parda con el cuidado de la piel
Después de informarme como una obsesa y tener un poco de idea del tema, creo que el gran error que cometieron conmigo es que no me informaron bien sobre otras alternativas más económicas y sobre lo que tendría que esperar acerca del cuidado facial. Desde luego, la limpieza facial es fundamental para el cuidado de la piel pero tenemos que tener claro que no todo se va a solucionar con ella, sobre todo si nuestra piel tiene alguna patología de base como dermatitis seborreica, rosácea, melasma, etc.
De igual manera, como pasa con otros aspectos del cuidado de la salud, a veces realizamos ciertos procedimientos que creemos que nos van bien y es el que nos está provocando realmente el problema.
¿QUÉ PUEDO ESTAR HACIENDO MAL CON EL CUIDADO DE LA PIEL?
Empezaremos desde el principio retirando de nuestra rutina aquellos productos o procedimientos que pueden estar causándonos un problema en la piel.
1. UTILIZACIÓN DE UN JABÓN POCO ADECUADO.
El pH de nuestra piel es ácido, no neutro. En cambio, la mayoría de los jabones sólidos son alcalinos por lo que desestabilizan el pH natural de nuestra piel, desestructurándola y facilitando la pérdida transepidérmica de agua. ¿Has notado la piel tensa, tirante, enrojecida y con picazón tras lavarte la cara con un jabón? Pues ya tienes la respuesta, amiga. En tu piel solamente deberías utilizar jabones o geles ácidos. Puedes encontrarlos como syndet (detergente sintético), limpiador sin jabón o geles que en sus ingredientes lleven productos ácidos en las primeras líneas. Otra forma de comprobar que tu limpiador es ácido es hacer un testeo con las típicas tiras para la orina.
2. LIMPIAR LA PIEL SOLO CON AGUA.
Limpiarse solamente con agua es igual que no limpiar, sumándole que el pH del agua del grifo es neutro (pH de 7) por lo que además de no retirar restos de maquillaje, estás desestabilizando el pH de tu piel para nada. La mayoría de los productos que utilizamos para la piel y las partículas en suspensión por la contaminación no son hidrosolubles por lo que necesitaremos un limpiador con surfactante que nos ayude a solubilizar el sebo, suciedad y residuos para poder eliminarlos.
3. DESMAQUILLANTES QUE NO DESMAQUILLAN: FROTAR COMO UNA POSESA.
Si no te desmaquillas cada noche el primer paso es hacerlo. Si lo haces pero para retirar todo el maquillaje tienes que frotarte la piel hasta dejártela roja y con picor, siento informarte que no estás utilizando el producto adecuado.
Fuera las toallitas desmaquillantes: tienen gran cantidad de alcoholes, perfumes y distintos irritantes que pueden provocarte picores. Además, parte de su mecanismo de limpieza es frotar y posiblemente las pieles más sensibles hayan notado como el contorno de los ojos se enrojece enseguida.
Tu nuevo mejor amigo son los aceites limpiadores (ojo, aquí no sirven los productos de cocina. Tienen que ser cosméticos porque no serán comedogénicos, llevarán conservantes para que no proliferen bacterias ni hongos y estarán testados y formulados para reducir la probabilidad de que aparezca una dermatitis de contacto o alérgica). Hay algunos aceites que no necesitan de los típicos algodoncitos o gasas para retirar el maquillaje, simplemente se esparcen y masajean por la cara para emulsionar la grasa y después se retira con tu limpiador diario.
Recuerda que si un limpiador, desmaquillante o crema te provoca picazón o rojeces, no es el adecuado para ti. Si utilizabas agua micelar y te irritaba la piel, no dudes en pasarte al limpiador en aceite, seguro que es más respetuoso con tu piel.
4. COSMÉTICA CASERA: LA MACRODISCOMÓVIL DE LAS BACTERIAS Y HONGOS.
A no ser que tengas en tu casa un laboratorio de metanfetamina a lo Walter White y un título de farmacéutica que te permita formular sin riesgos, nunca hagas tus propios mejunjes para ponértelos en la piel. Desgraciadamente está muy de moda los vídeos y posts de cosmética handmade que no tienen ningún tipo de evidencia científica, realizados en condiciones penosas de asepsia y que básicamente es mezclar todo lo que te sobra por casa en un bol y echártelo en la cara esperando el milagrito divino. No. No. ¡¡¡NO!!! Que no te vendan la mentira de la cosmética libre de tóxicos, químicos y demás. Todos los productos comercializados pasan unos controles exhaustivos de seguridad y están totalmente vigilados por organismos que dependen de los gobiernos (en https://www.fda.gov puedes cotillear un poco sobre los controles que ha de pasar cada fármaco o cosmético para ser cormecializado.) De igual manera, TODO ES QUÍMICO, desde la estructura de tu pelo a la sal de mesa hasta el aire que respiras. La utilización de “libre de químicos” además de ser una tontería monumental es mentira.
5. NO UTILIZAR FOTOPROTECTOR SOLAR DIARIO.
El protector solar tiene que ser un paso fundamental en tu rutina. Debes proteger la piel diariamente, no solo es la principal causa de melanomas y otras lesiones relacionados con la radiación solar, sino que produce envejecimiento prematuro de la piel, discromías, quemaduras y patologías de cualquier tipo. La radiación UV activa al sistema inmune produciendo una respuesta inflamatoria, provocando mutaciones y radicales libres que dañan al resto de células de la piel.
Utilizar un protector solar químico diariamente te ayudará a prevenir futuras lesiones, eritemas, reacciones de fotosensibilidad (¡Ay, amigas! ¿Sabíais que hay decenas de fármacos que pueden provocar reacciones de fotosensibilidad? ¡Consultad siempre los prospectos!), etc.
Mi consejo es que inviertas en un buen protector con el que te sientas cómoda y su textura y olor sean agradables para que no te moleste utilizarlo diariamente. Si al ponértelo notas la piel grasienta y con residuo blanquecino posiblemente acabes optando por obviarla y como hemos comentado y ya sabemos, prevenir es mejor que tratar.
6. CARO, BONITO PERO NO BUENO.
¿Recuerdas esa noticia de que Isabel Preysler utilizaba una crema de menos de diez euros del Lidl? Bueno, pues seguramente fuera verdad porque a pesar de lo que mucha gente piensa, que una crema sea cara no significa que sea buena. De hecho, los ingredientes que se ha comprobado que tienen verdaderos efectos sobre la piel (niacinamida, retinoides, vitamina C, etc.) son muy baratos por lo que una buena formulación no tiene por qué ser cara. Posiblemente si estás utilizando una crema carísima estés pagando de más por agua y perfumes. Las mascarillas con burbujas, olores a melocotón y cereza, purpurina y demás son muy cuquis pero puede que no sirvan para nada más que hacerte fotos monas en Instagram.
Mi recomendación es hacerte con una lista de los ingredientes o principios que necesitas para tratar tu problema y vayas leyendo la composición de lo que quieras comprar. En resumen y muy en general, si está entre los 5 primeros ingredientes es que está en cantidades suficientes para producir el efecto que buscas.
7. ECHARTE TODOS LOS POTINGUES EN UN DÍA Y ADIÓS MUY BUENAS.
La piel tiene un periodo de renovación de aproximadamente 28 días por lo que los primeros efectos de tu rutina diaria los verás a partir del primer mes. Toda la mejoría que aparezca antes probablemente se deba a diferentes compuestos que provocan un efecto cosmético inmediato —como las ultra demonizadas siliconas que provocan el efecto óptico de poros más pequeños y piel más tersa—. Por tanto, paciencia. Esto es una carrera de fondo y puede que te desanimes al no ver resultados inmediatos, pero de verdad que la CENCIA ha demostrado que la utilización de ciertos principios activos y una adecuada higiene facial ayudan a tener una piel sana y bonita.
Puede que hayas descubierto un nuevo mundo sobre la limpieza facial con esto que acabas de leer. O puede que no, que esto ya te lo conocías muy bien y quieres que indaguemos más. Pues en futuros posts hablaremos más a fondo de esto, recabando toda la información sobre ingredientes, hidratantes y demás para acabar de hacerte una skin routine perfecta.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
- Skin of color: a practical guide to dermatologic diagnosis and treatment / Andrew F. Alexis, Victoria H, Barbosa. Springer. c 2013.
- Mohania D. et al. (2017) Ultraviolet Radiations: Skin Defense-Damage Mechanism. In: Ahmad S. (eds) Ultraviolet Light in Human Health, Diseases and Environment. Advances in Experimental Medicine and Biology, vol 996. Springer, Cham
- Draelos, Z. (Ed.). (2015). Cosmetic dermatology : Products and procedures. Retrieved from https://ebookcentral.proquest.com
- https://www.dermstore.com/blog/in-what-order-do-i-apply-my-skin-care-products-infographic/
- Blaak, J., & Staib, P. (2018). The Relation of pH and Skin Cleansing. En C. Surber, C. Abels, & H. Maibach (Eds.), Current Problems in Dermatology (Vol. 54, pp. 132-142). https://doi.org/10.1159/000489527
- Chen, W., He, M., Xie, L., & Li, L. (2019). The optimal cleansing method for the removal of sunscreen:Water, cleanser or cleansing oil? Journal of Cosmetic Dermatology, jocd.12995. https://doi.org/10.1111/jocd.12995
- Draelos, Z. D. (2018). The science behind skin care: Cleansers. Journal of Cosmetic Dermatology, 17(1), 8-14. https://doi.org/10.1111/jocd.12469
- Draelos, Z. D. (2019). Cosmeceuticals. Dermatologic Clinics, 37(1), 107-115. https://doi.org/10.1016/j.det.2018.07.001
- Issa, M. C. A. (2017). Daily routine in cosmetic dermatology. New York, NY: Springer Science+Business Media.

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